“Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde”.
Proverbio mexicano
En la medida que le prestamos atención a nuestras acciones, nos sorprendemos inatentos en la manera como a veces nos interrelacionamos, lo que ello origina, dará paso a retroalimentar nuestras debilidades en fortalezas y nos ayudara a que nuestro crecimiento personal nos favorezca.
El crecimiento personal es un proyecto de vida. Es una actitud persistente.Un plan a largo plazo en el cual hay que ir trabajando continuamente. Un sendero de tristes recaídas, pero también de muchísimos avances positivos colmados de satisfacciones.
** De nosotros depende como elijamos considerar nuestras experiencias, pero las ajenas son responsabilidad de sus respectivos dueños.
** En la vida es deseable poder establecer las diferencias reales en cuanto a lo que nos rodea. A menudo tendemos a percibir los efectos como si fueran las causas, o a ignorarlas totalmente, y esto nos otorga una percepción de la realidad que no es más que una apreciación subjetiva desde el punto de vista de la relatividad.
**Los seres humanos tenemos la tendencia a etiquetarlo todo en la vida y estas etiquetas no son más que un reflejo del estado de ánimo de las personas en el momento de expresarse. Una vez puesta una etiqueta, quien la saca?. Los seres humanos tratan de mantener las estructuras mentales que crean, excepto, si se las revisa con autocrítica y sabiduría.
**Mira detenidamente aquello que cruza por tu mente. Presta atención a cuáles son tus preocupaciones y qué las causan. Escucha a tus sentimientos y pregúntate porque sientes esto o lo otro, que te produce ira o miedo.
De nosotros depende como elijamos considerar nuestras experiencias, pero las ajenas son responsabilidad de sus respectivos dueños.
En la vida es deseable poder establecer las diferencias reales en cuanto a lo que nos rodea. A menudo tendemos a percibir los efectos como si fueran las causas, o a ignorarlas totalmente, y esto nos otorga una percepción de la realidad que no es más que una apreciación subjetiva desde el punto de vista de lo relativo.
Comienza entonces, un periodo de nuestras vidas en el cual nos volvemos conscientes de la relación que existe entre nuestras acciones y sus reacciones, permitiéndonos moldear nuestro comportamiento acorde con lo que esperamos recibir de la vida.
Si podemos lograr armonizar nuestros pensamientos, palabras y acciones, podremos realizar un cambio notable en nuestras vidas, volviéndose estas más sencillas y facilitándonos alcanzar nuestras metas y el compartir con las personas que nos rodean. Pues teniendo más armonía internamente es natural que esta se extienda a nuestro alrededor. Además de facilitarnos nuestros propios procesos mentales.
Comienza entonces un proceso de crecimiento interno en el cual nos volvemos cada vez más conscientes de nuestra responsabilidad en relación a la calidad de vida en nuestro entorno y de la capacidad que tenemos para lograr un cambio si nos proponemos tan solo poner nuestro esfuerzo conciente y responsable para mejorarla.
A medida que aprendemos a aceptar estas situaciones como lecciones para nuestro desarrollo, nos volvemos capaces de agradecer la oportunidad que nos brindan y darles la bienvenida reconociéndolas como los maestros que son. Con el pasar del tiempo, nuestro crecimiento nos hace capaces de reconocer que el peso que se coloca sobre nuestros hombros para mejorarnos nunca es mayor que nuestra fortaleza para soportarlo.
Entender que la vida es un constante aprendizaje te ayudará a tener una óptica diferente de lo que experimentas y a hacer más llevaderos cada uno de los momentos difíciles que tengas que afrontar. De esta manera le abres las puertas a una vida plena de vivencias productivas, con la que puedes crecer con el apoyo de experiencias y aprendizajes logrados.
Es menester utilizar la motivación de crecimiento personal en lugar del temor o los incentivos inadecuados.
Además de utilizar motivadores positivos, elimine los desmotivadores, tales como las pasividad y la inercia.
Entienda las diferentes necesidades que impulsan a los individuos; cada persona es única, con diferentes talentos y habilidades. Los moldes de nuestras mentes los creamos y mantenemos nosotros. A crearlos y perfeccionarlos. No basta con obtener las cosas, hay que mantenerlas y consolidarlas. Piénselo y aplíquelo en el diario vivir.
Malgastamos mucho el tiempo, en no prestar atención, en lo importante que es saber manejar nuestras energías, nuestras capacidades que se nos han legado, en estar atentos y sorprendernos. Lo miso que tan auténtico nos mantenemos y no nos hemos dejado contaminar por la persuasión que otros puedan generarnos.
Daniel Goleman nos hace referencia sobre el “fluir” de los trabajos de Mihaly Csiksszentmihalyi, psicólogo de la Universidad de Chicago que durante dos décadas de investigación ha reunido testimonios de desempeño óptimo. A ése respecto cuenta el caso de Diane Roffe Steinrotter, que obtuvo una medalla en esquí en los juegos olímpicos de invierno de 1994, quién comentó que al concluir su participación en una carrera de esquí, que no recordaba nada salvo estar inmersa en relajación, pero en una acción concentrada:” Me sentía como en una cascada”. En un relajado contacto con la tarea específica ¿Cuantas veces se ha encontrado usted en ese estado? ¿Le prestó atención a ello, qué sintió?¿Cómo explicarlo?¿Se sintió cansado en realizar alguna labor con la que se identificaba plenamente?, sería algunas interrogantes que se podrían hacer.
Las emociones positivas.
Lo cierto es, que en el estado de fluir, las emociones no solo están contenidas y canalizadas, sino que son positivas, están estimuladas y ligadas con la tarea inmediata. Quedar atrapado en el aburrimiento y la depresión (como sucede muchas veces) o en la agitación de la ansiedad significa quedar excluido del fluir motivante de la existencia.
Sin embargo, el fluir (o un pequeño fluir más tenue) es una experiencia que casi todo el mundo tiene de vez en cuando, especialmente cuando alcanza el desempeño óptimo o llega más allá de sus límites que se establecieron al inicio. Desde luego, el fluir es un estado de olvido de si mismo, lo opuesto a la cavilación y la preocupación. La persona que se encuentra en un estado de fluir está tan absorta en la tarea que está realizando, que pierde la conciencia de sí misma y abandona las pequeñas preocupaciones - la salud, la economía, incluso la preocupación por hacer bien las cosas de la vida cotidiana. Justamente en este sentido, el estado de fluir se caracteriza por la ausencia transitoria del yo. Paradójicamente, la persona que se encuentra en este estado, muestra un perfecto control de lo que está haciendo y sus respuestas guardan perfectas sintonía con las exigencias cambiantes de la tarea. Y aunque la persona alcanza un desempeño óptimo mientras se encuentra en ese estado, no le preocupa como está actuando ni piensa en el éxito o en el fracaso. Lo que la motiva es el puro placer del acto mismo. El placer de contactar plenamente con lo que se está haciendo y hacer bien, a veces llegando a la excelencia. Es una presencia presente plena (PPP) con lo que se contacta, para su propósito y con lo que se está haciendo en pro de tal propósito.
La absorción en la tarea.
Cabe destacar la referencia que al respecto comenta Goleman, de un compositor que describe los momentos en que su trabajo alcanza el punto óptimo: “Uno mismo se encuentra en un estado de éxtasis, hasta el punto de que se siente de que casi no existe”. “He experimentado esto una y otra vez. Mi mano parece desprovista de mi propio ser y yo no tengo nada que ver con lo que está sucediendo. Simplemente me quedo sentado, en un estado de admiración y desconcierto todo fluye por si mismo” expresa Mihaly Csiksszentmihaly. Hacer en contacto pleno, produce una sensación de distorsión del tiempo, por ejemplo, no sabemos exactamente cuánto tiempo hemos consumido en hacer determinada tarea en forma de plena absorción en ella.
Lo cierto, que cuando la persona está ocupada en una actividad que lo capta y lo retiene, como probablemente le habrá sucedido a usted- su atención trabaja sin esfuerzo, su cerebro se tranquiliza, en el sentido de que se produce una disminución de la excitación cortical
No olvide, que una concentración esforzada- alimentada por la preocupación, produce un aumento de la activación cortical. Pero la zona del estado de flujo y del desempeño óptimo parece ser un “estado de plena calma” en la función de la eficiencia cortical, con un gasto mínimo de energía mental. Desde luego, los movimientos bien practicados exigen muchos menos esfuerzos cerebrales que aquellos simplemente se aprenden, o aquellos que resultan demasiados difíciles. Trate de que su cerebro funcione en su punto óptimo, de eficiencia, como en el estado de fluencia, en donde existe una relación precisa entre las zonas activas y las exigencias de la tarea. En este estado, incluso el trabajo difícil puede resultar refrescante o reparador en lugar de agotador. Ahí puede usted aprovechar realizar todas aquellas labores y aprender a crecer en pro de su felicidad.
Aprendizaje para los jóvenes.
El psicólogo de Harvard, Howard Gardner, al respecto, desarrolló la teoría de las inteligencias múltiples, en donde considera el estado de fluencia y los estados positivos que lo caracterizan, como parte de la zona más saludable de enseñar a los jóvenes, motivándolos desde el interior más que amenazándolos u ofreciéndoles una recompensa.
Se le recomienda facilitar en sus hijos, en sus alumnos, en usted mismo, ese estado de fluencia. Con la finalidad de alcanzar resultados positivos. Gardner advierte, que hay que hacer el aprendizaje más placentero, y lo que se espera que cuando los jóvenes alcanzan el estado de fluencia, es que gracias al aprendizaje se sentirán estimulados a aceptar desafíos en nuevas áreas. Cultive su estado de fluencia, no lo descuide, transite en él, manéjelo adecuadamente y notará como tiene otra percepción de su vida. Fusionarse con una actividad, dejarse absorber por ella y gozarla plenamente, perdiendo incluso la noción del tiempo es una experiencia muy especial.
Sintetizando el estado de fluencia es una experiencia especial de relajada paz, centramiento en la tarea, olvido de todo, posibilidad de vivenciar el tiempo con cierta distorsión, despreocupación por el resultado. Es como hacer jugando, casi por el simple placer de hacer y aprender.
Habría que ver si tal experiencia la pueden hacer con más facilidad los niños mayores, más cercanos a lo lúdico y con menores preocupaciones mundanas. Esta sería una investigación a desarrollar. Que pasa cuando los adultos se desprender de su rol y juegan con un determinado objetivo, tal como si fuesen niños? Creo que se facilita la risa y la espontaneidad. Recuerde si ha tenido alguna experiencia parecida a las referidas en esta nota.
Debemos estar atentos en el análisis de cómo alcanzamos nuestros resultados, de qué manera sabemos sacarle provecho al esfuerzo que realizamos en pro de aquello que nos proponemos alcanzar.Para mejorar en muchos aspectos decisivos, es necesario tener bien claro cómo consideramos ciertas cosas en la actualidad. Una perspectiva acerca de nuestra propia actitud actual es completamente relevante, cuando nos proponemos alcanzar una mejoría o aumento del rendimiento.Vale decir, que estamos plenamente identificados con la importancia de evaluar cómo estamos manejando nuestro esfuerzo, revisar de qué manera estamos logrando nuestros resultados.Se nos agrega, que es necesario definitivamente en pro de optimizar el esfuerzo adecuado a fin de que genere resultados positivos, el que definamos bien nuestras metas. Al respecto se nos indica, que una forma de aumentar el rendimiento, es establecer metas inteligentemente. Una meta inteligente nos permite visualizar obstáculos y oportunidades de tal manera que sepamos sortear unos y aprovechar las otras.Las metas no deben fijarse tan altas, en donde se sospeche que no la podemos alcanzar, ni tan por debajo de nuestras posibilidades, hay que estar 100 % seguro de que la lograremos.Las metas deben fijarse de manera que sepamos que es posible alcanzarlas y deben ser de tal forma que siempre estén por encima de nuestro rendimiento habitual. Esto plantea un único problema, que es el de definir bien el punto que es posible alcanzar aunque permanezca por encima de nuestro rendimiento habitual. Ese es el primer problema para nuestra inteligencia con relación a las metas.El otro problema, es la elección de los desafíos que valen la pena aceptar. Un desafío como el que decimos deberá ser algo que nos motorice hacia el aumento del rendimiento. Téngase presente, que tiene que existir siempre un incentivo para aceptar desafíos. Se nos sugiere llevar acabo autoevaluaciones que nos proporcionen información que hagan mejorar nuestro rendimiento. Al respecto, necesitamos recuperar autoconfianza, ya que nos vemos superados por las condiciones o circunstancias en las que nos hallamos. Esto no significa, que por el mero hecho de reconocer la necesidad, tengamos resuelto el punto. Debemos hacer algo más sustancial para volver a pararnos ante los desafíos que encararemos de manera realista y confiando plenamente en nosotros mismos.Hay una serie de recomendaciones que sintetizan los principios clave para optimizar nuestro rendimiento en cualquier área en que nos desempeñemos.
**Evitar negar la realidad: podemos caer en la tendencia a negar la realidad con más facilidad que en la de percibirla tal cual es. Negar es desinformarnos. Menos información es menos oportunidades.
**No planificar sin entrar en acción: demasiado análisis produce parálisis y demasiada planificación es peor aún que la acción sin planificación.
**Evitar actuar por motivaciones confusas: las motivaciones son más importantes que los logros. Esclarece todo propósito que te impulsa.
**No hacer esfuerzos sin planificar: piensa en el objetivo, los medios y la estrategia. La impulsividad origina derroches y pérdidas.
**Procurar adoptar valores propios: si no hemos clarificado bien nuestros motivos ni lo que el logro del objetivo significa para nosotros, funcionamos sin dirección propia y podemos llegar a boicotearnos con las contradicciones eventuales. Así ponemos en riesgo nuestro progreso o evolución.
**Evitar tener estimaciones de tiempo y expectativas poco realistas: toma perspectiva y observa a las cosas como parte de un proceso y no como acontecimientos aislados.
**Evitar el desperdicio de energías: quien mucho pretende abarcar, poco puede controlar. Procura hacer un trabajo excelente en objetivos elegidos sin derrochar energías en demasiados frentes.
**Evitar intentar siempre hacer todo solo: innumerables veces necesitamos la cooperación y la ayuda de otros. Aprende a pedir ayuda o colaboración cuando lo necesites.
**No tener miedo al fracaso: el miedo al fracaso es el verdadero origen del mismo. Y el miedo sólo se mantiene firme, sólo cuando el conocimiento está ausente; el temor retrocede ante el conocimiento. Para cambiar de ánimo, procura aumentar el conocimiento sobre la situación o el ítem.
**Siempre intentar enfocar la atención: los logros requieren de concentración. Mejora tu capacidad de ponerte en acción y permanecer enfocado cada vez por más tiempo.Por otra parte la psicobiología nos insiste en dormir bien, reducir el estrés y aportar a la dieta los suplementos vitamínicos necesarios para afrontar biológicamente el esfuerzo.
En nuestra vida personal o en nuestra actividad laboral muchas veces nos encontramos con obstáculos invisibles, impedimentos que nos imposibilitan avanzar, situaciones que se nos tornan conflictivas y no comprender sus orígenes.
Actividades que a otros les resultan relativamente sencillas se nos presentan como imposibles de realizar, acciones que no muestran mayor complejidad se transforman en quiméricas. Es como si estuviéramos subiendo por una escalera y de pronto nos encontráramos con algo que nos bloquea nuestro ascenso. No logramos ver qué es, pero sabemos que nos obstruye el camino. Hacemos esfuerzos para evadirlo, pero todo es en vano. Queremos hacer algo diferente, pero no sabemos qué. Es como un “límite invisible”, algo que nos resulta imposible de ver pero que cada vez que queremos seguir avanzando chocamos nuestra cabeza contra ello.
Esto no es algo que eventualmente le acontezca a alguna persona, sino que nos sucede a todos y reiteradas veces a lo largo de nuestra vida. A este fenómeno, que expresa los límites que tenemos los seres humanos en nuestra capacidad de acción y aprendizaje, se lo denomina el principio del carácter no lineal del comportamiento humano. El cual sostiene que los seres humanos no pueden incrementar lineal e indefinidamente su capacidad de acción. No pueden aprender linealmente cualquier cosa que se propongan. Tanto en su capacidad de acción, como en su capacidad para aprender, encuentran límites De este modo se enfrentan con obstáculos que les impide alcanzar determinados resultados. La capacidad de acción y de aprendizaje no es continua ni homogénea, ni siempre posible.
Vale aclarar que no nos estamos refiriendo a las circunstancias donde el límite de nuestra capacidad de acción o aprendizaje está determinado por características biológicas o de los propios rasgos de personalidad. Está claro para la mayoría de nosotros que, por más que nos capacitemos y entrenemos el resto de nuestras vidas, jamás llegaremos a los niveles artísticos, o deportivos, o científicos de personas famosas. Nos referimos a tareas que están al alcance de nuestras posibilidades y que por distintos motivos no logramos realizar con efectividad.
En estos momentos, la alternativa para avanzar en nuestro camino de desarrollo puede implicar pedir ayuda. La figura que emerge en estos casos como la más idónea e indicada para asistir estos procesos de aprendizaje y cambio, es la del coach.
Quien es el Coach
El coach es una persona entrenada para detectar estas áreas de dificultad, estos obstáculos o barreras, que traban nuestro crecimiento. Que también dificultan nuestro desempeño. Su rol es acompañar y facilitar el desarrollo de las potencialidades de las personas, ayudando a superar los obstáculos (externos e internos) que limitan su rendimiento y dificultan la concreción de sus objetivos.
El coaching es un proceso ordenado y planificado, que facilita el aprendizaje y promueve cambios cognitivos, emocionales y conductuales que amplían nuestro repertorio comportamental, en función de la obtención de las metas propuestas. Se trata de una disciplina emergente que trabaja en la facilitación de los procesos de desarrollo de las personas: en la evolución profesional, en los tránsitos de la carrera laboral, en el logro de objetivos, en la resolución de obstáculos para el crecimiento personal y en la búsqueda del mejoramiento de los niveles de rendimiento (personal y laboral). En ámbitos organizacionales, el coaching se afianza como una poderosa herramienta que potencia el liderazgo. También posibilita el desempeño y acompaña procesos de capacitación y entrenamiento a los efectos de facilitar la efectiva adquisición de los recursos personales.
El coaching puede ser ejercido desde distintas concepciones y desde diversos marcos conceptuales. Por ejemplo, la tendencia de mayor vigencia en EEUU asemeja el coaching al entrenamiento personal. Más allá de los pros y los contras de cada uno de los distintos enfoques, vamos en esta nota a resumir el modelo basado en el aprendizaje transformacional. Este enfoque del coaching reconoce su basamento teórico en la denominada “Ontología del Lenguaje”.
El ayudar y el aprender
El coaching está focalizado en "ayudar a aprender", que es un proceso diferente al enseñar. El coach no es alguien que le diga al consultante qué es lo que tiene que hacer. Su tarea no es juzgar, ni dar consejos. El coach no actúa por el entrenado. No indica soluciones, no señala un camino para la acción. Ni impone su personal modo de pensar. Colabora con “pequeños y sutiles movimientos, como los del partero” a que salga lo que está latente en la persona asesorada. Dando las herramientas necesarias, para que el consultante pueda analizar y rever las variadas interpretaciones que puede hacer sobre la situación-problema.
El rol del coach es hacer preguntas que estimulen a reflexionar. A replantearse los propios supuestos, a reevaluar críticamente su propio accionar, a poner en análisis las creencias, a “suspender transitoriamente” sus certezas y a poner bajo signo de pregunta, lo que se considera ya indudable. El trabajo del coach se sustenta más en los signos de interrogación que en cualquier otro signo. Su misión es hacer que cada persona alcance sus propias comprensiones, se les caigan sus propias “fichas”. Para vivir con más conciencia y autenticidad y lograr desplegar su potencialidad en la obtención de sus metas personales.
En este sentido el coaching posee una gran semejanza con el concepto de la Mayéutica acuñado por Sócrates, quien afirmaba que “No puedo enseñarle nada a nadie, sólo puedo hacerlos pensar” y por lo tanto él, como gran maestro, conducía el camino del aprendizaje a través de las preguntas, dejando que sus discípulos o interlocutores fuesen encontrando sus propias respuestas y soluciones a los problemas planteados.
Sócrates denominó Mayéutica a esta metodología de indagación, que quiere decir “arte de las parteras”. Utilizó esta metáfora para señalar la profundidad de esta práctica de indagación, tal cual la concebía. Sostenía que él ejercía un arte parecido al de su madre, Fenáreta, que era comadrona (partera). Decía que las comadronas eran parteras de cuerpos, que ayudaban a dar a luz. Mientras que él era un partero de almas, que ayudaba a encontrar las respuestas, pero no sin darlas. Tal trabajo y responsabilidad correspondía al asesorado.
Este método de indagación a través del cual guiaba a las personas a buscar nuevos sentidos y a reflexionar sobre distintas situaciones buscando otros puntos de vista, es lo más parecido a la concepción actual del coaching. Una frase de Sócrates define con claridad este proceso: “Yo nada sé y soy estéril, pero puedo servirte de partera y por eso hago encantamientos para que des a luz tu idea”.
El coaching se sustenta en el principio de la autonomía de la persona. Plantea que el consultante asuma plena responsabilidad por sus acciones y por los resultados obtenidos. El coach es un “facilitador” del proceso de aprendizaje y cambio que conduzca al individuo a poder actuar con la eficacia necesaria para conseguir las metas con las que está comprometido a alcanzar y que no está logrando, por diversos bloqueos o situaciones críticas.
El coach puede mostrar posibilidades que no están siendo consideradas, sugerir interpretaciones o plantear rumbos de acción, pero nunca indica lo que “debe” hacerse. Ello recae en el poder de elección y acción del asesorado. La terapeuta norteamericana Virginia Satir lo dice así: "Nadie puede convencer a otro de que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que sólo puede abrirse desde adentro. No podemos abrir la puerta de otro, ni con argumentos ni con apelaciones emocionales."
Desde la óptica del Aprendizaje Transformacional, no hay problemas a resolver "allí fuera", independientes de cómo pensamos y sentimos. La forma en que como vemos el problema es parte del problema. Es por esto que la interpretación que sustentamos sobre una situación y la emocionalidad que la misma nos genera, son los aspectos centrales que debemos abordar para poder accionar con efectividad. La interpretación personal de los hechos, es más importante que los hechos mirados “objetivamente”. Tan es así, que hay circunstancias en las que no se trata de “resolver” el problema, sino de “disolver” el problema. Son los casos en los que al cambiar nuestra perspectiva de observación, al modificar nuestra interpretación de los hechos, la situación ya no se nos presenta como tan problemática. Al tener una mente flexible y poder acceder a la realidad desde “múltiples perspectivas”, surgen nuevas posibilidades para la acción fecunda. Lo apuntado nos permite vislumbrar posibilidades u oportunidades que hasta el momento nos resultaban imposibles.
Las conversaciones de coaching están orientadas a lograr un desplazamiento en las observaciones y explicaciones que poseemos sobre nosotros mismos y sobre los demás, sobre el entorno y las circunstancias. También sobre lo que juzgamos como posible o imposible, sobre lo que valoramos como amenaza u oportunidad. Las categorías básicas del humano: eficiencia/ineficiencia y amenaza/inocuidad. Si nos sentimos eficientes, avanzamos. Si el panorama externo es inocuo, también. A muchos seres humanos no les gusta el arriesgarse. Prefieren la seguridad tranquila de la fortaleza de turno.
El coach conduce a que el consultante pueda separar el fenómeno de su interpretación, es decir, del buscar infinitas explicaciones para todo. Las experiencias remiten a las cosas que nos pasan en la vida y sobre ellas elaboramos hipótesis, hacemos interpretaciones y armamos nuestras propias historias. Estas narrativas personales asignan sentido a lo que acontece. Es este significado asignado, el que nos abre o cierra posibilidades. El problema no es que las historias que nos “armamos y nos contamos a nosotros mismos” sean verdaderas o falsas. Lo importante es que la carga interpretativa va asociada a un nivel emocional. Esta “carga emocional” el lo que nos restringe nuestro comportamiento.
El proceso del coaching procura que el asesorado, pueda distinguir entre los hechos comprobables y la opinión que se pueda haber armado sobre los mismos. Que pueda revisar las bases y la validez de los juicios elaborados. Reconociendo cuáles son las creencias, valores y supuestos implícitos que dan origen a su estructura interpretativa.
Recordando que elaboramos interpretaciones cada vez más aproximadas a la realidad. Una realidad que en su complejidad, las más de las veces resulta inabarcable.
Acceder a un punto de vista nuevo o realizar un reencuadre de las propias interpretaciones, posibilita “captar” los acontecimientos desde otra perspectiva. Logrando el fenómeno de la comprensión. Esta apertura de nuevos horizontes de sentido es la que permite ampliar la capacidad de acción y alcanzar un cambio significativo en los resultados.
En el coaching también se trabaja con los estados emocionales, como co-ocurrentes con la acción. El coach acompaña el manejar la tensión emocional, a controlar la ansiedad e incertidumbre de proceso de crecimiento y cambio. Busca crear otras tonalidades emocionales, aptas para enfrentar los desafíos del progreso personal (ver las notas a este respecto publicadas en CIUDADANO). A la vez que hace notar debidamente, al asesorado, de las características de su propio proceso de aprendizaje. Todo lo apuntado, está sostenido en la búsqueda de la autonomía y autogestión del asesorado. Para que sea propio constructor de su imagen de mundo y diseñador de su trayecto personal. Obtenido el progreso personal, disminuyen las dudas, mientras aumentan las certezas. El accionar se hace desde una plena coherencia interior. Y se logra la confianza en sí mismo y en la propia vida.
Comunidades virtuales son aquellos grupos de personas que se encuentran unidas por un interés común y que se comunican por medio de lo que brinda tecnológicamente Internet.
La característica de virtualidad, está dada por las características del medio en el cual se basan las comunicaciones. En este caso, será la web, el correo electrónico, los foros de discusión, las listas de discusión y distribución, los canales de chat, es decir, las diferentes herramientas de comunicación provistos por Internet.
Es de fundamental importancia destacar que el simple hecho de comunicarse no los hace pertenecer a lo que usualmente se llama comunidad. Puesto que para considerarse integrantes de una comunidad, se deberán básicamente compartir intereses. Pero hay que frecuentarla con un ritmo que permita al miembro, conocer medianamente los temas tratados, para no transformarse un rápido “opinólogo”. Deberán además, comprender y aceptar (cumpliendo) las reglas de interacción específicas de cada comunidad, tener un sentimiento de pertenencia hacia la misma, reconocer a los otros miembros en función de la identidad (real o “adquirida” en el espacio virtual), co-construyendo desde la participación activa o pasiva, frecuente o infrecuente, el perfil e identidad del espacio.
Los límites y pertenencia.
Los griegos, delimitaban las comunidades que estaban alrededor de las polis de la siguiente manera: pertenecían a la comunidad aquellas personas que estaban a una distancia de 'una jornada de caminata'. Las comunidades a las que hacemos referencia en esta nota, quiebran la barrera del espacio físico, pero preservan la noción de comunicación como elemento fundante, para definir la relación entre sus miembros. Sólo es posible comunicarse si se acepta (y respeta) al otro como un interlocutor válido. Si se entiende que lo que se comunica es del interés común, a la vez que se ajusta a un sistema de acuerdos que normalizan la “convivencia virtual”.
Por tanto, una Comunidad Virtual es un nuevo estilo de comunicación y forma cultural, posibilitado por las nuevas tecnologías comunicacionales. En estas comunidades, a diferencia de lo que ocurre en las comunidades tradicionales, está ausente el espacio físico y la gestualidad, se trascienden las fronteras de tiempo y de espacio. Es por ello que cuando hablamos de cultura trataremos de reseñar cuáles son las características de este nuevo tipo de agrupamiento cultural.
Se define a las Comunidades virtuales como agregados sociales que surgen de la Red cuando una cantidad suficiente de gente lleva a cabo estas discusiones públicas durante un tiempo suficiente. Con suficientes sentimientos humanos como para formar redes de relaciones personales en el espacio cibernético. El “diálogo”, en realidad, se refiere a conversaciones, a intercambio de ideas, palabras, sentimientos, conceptos, etc.
Los que participan en las comunidades virtuales hacen prácticamente todo lo que hace la gente en la vida real, pero dejando atrás los cuerpos. Este elemento, la ausencia de corporalidad, es uno de los elementos que deberán ser resignificados. Teniendo en cuenta que en las comunidades presenciales el cuerpo es uno de los factores más significativos que hacen a la identidad personal y al fenómeno comunicacional. Al estar ausentes los canales tradicionales de significación, se necesitan canales alternativos, en los cuales los usuarios deberán desarrollar nuevos sistemas de significaciones. Los cuales pueden estar basados en lo textual, en lo verbal o en el relato.
Consecuentemente, los integrantes deberán dar sentido a sus prácticas y a las prácticas de los otros desde lo narrativo.
Los usuarios tienen un sistema simbólico y significados textuales que aseguran la comprensión a pesar de la falta de los canales tradicionales de comunicación. Existen, también, mecanismos de autorregulación, puesto que se crean sanciones técnicas y sociales para castigar a aquellos que desobedezcan las reglas de etiqueta y la integridad de esos sistemas que se deben compartir responsablemente.
Se han creado formas de compensar la ausencia de lo paraverbal (gestos, tonos de voz). La comunicación no verbal se sustituye de una forma altamente estilizada pero, sobre todo, creativa. Se reemplazan acciones o reacciones psico-físicas y anímicas con una simbología creada a partir de caracteres del teclado que han sido dotados de un nuevo significado (resignificación virtual). Se pueden mencionar algunos:
:-) sonríe
:-x besos
(:-( muy triste
Las jerarquías están presentes en las comunidades virtuales, por un lado, con respecto a los conocimientos técnicos, aquellos que hacen que las comunidades virtuales 'funcionen', y por otro lado, con respecto a la forma en que se interactúa. Para poder participar de esta forma de comunicación se necesita cierta rapidez y fluidez de pensamiento. Para que coincidan lo que se siente, con lo que se escribe. Cosa que estimo imposible de igualar en la comunicación “cara a cara”.
Lo emocional se sostiene está en este tipo de comunicación. Se crean sentimientos de responsabilidad, cuidado recíproco, alteridad, reconocimiento, fraternidad, amistad, amor y también otros que son alovalorativos negativos (rechazo, desdén). El ámbito físico es virtual, pero el “clima emocional” existe.
Esta cultura es básicamente heterogénea. Las barreras culturales existen, pueden tener diferentes idiomas, distintas culturas y diversos contextos sociales. El contexto que se construye, su simbología y significación son propios de estas comunidades, no son un símil de la “realidad” conocida, es más bien una realidad alternativa.
La creación del alfabeto, marcó un quiebre en la historia del ser humano. Esta tecnología creada por el hombre se ha convertido en lo que se denomina, una compuerta evolutiva. Las “compuertas evolutivas” son válvulas o cremalleras unidireccionales del decurso evolutivo e histórico. Cada vez que una de ellas emerge (por ejemplo, el lenguaje articulado), su ventaja comparativa es tan grande que ningún sistema que carezca de ellas podrá persistir. Ninguno de esos peldaños de autoorganización creciente de la complejidad era inevitable, como tampoco lo fueron (ni lo son) la ciencia, la democracia o la fe..
Las tecnologías de la información dan origen a modificaciones profundas en el tejido social. Los cambios más importantes, en realidad, tienen lugar en las áreas menos visibles porque producen modificaciones en nuestra forma de categorizar al mundo y construir nuestra imagen de él. Incluso de la propia forma de verse y valorarse la persona a sí misma.
El lenguaje es una coordinación recursiva del comportamiento. Consideramos al lenguaje como emergente de la interacción social y precisamente, en este tipo de comunidades, se necesita un modo particular de lenguaje. Puesto que el mismo estará conformado no sólo por la interacción humana, sino por esta interacción mediada informáticamente.
Quienes construyen su espacio a partir de la interacción con otros, comparten este espacio porque creen en él y porque son parte de él. Además tienen sentimientos de pertenencia, partiendo del acuerdo sobre su existencia. Un acuerdo que no es en explícito, sino que se hace con la búsqueda compartida de los temas fundamentales que aquejan al hombre. Recordemos –como lo hemos referido en otras notas- que el hombre es un ser social y no puede ser sin el otro. Aquí se triangulan la persona, el otro (o los otros) y los avances tecnológicos. Puesto, como corresponde, al servicio del hombre y su auténtica naturaleza.
Algunos quizá poseen una gran capacidad de relación en su vida profesional, y son altamente estimados y respetados en su trabajo, al que dedican todo el tiempo del mundo, pero está muy deteriorada su relación con su mujer o su marido, o con sus hijos.
En muchas empresas y organizaciones, cuando llegamos a conocerlas de cerca, advertimos que los problemas más graves también suelen provenir de dificultades de relación entre sus máximos responsables, o de ellos con el resto de los integrantes de la entidad.
Lo malo es que, tanto en unos casos como en otros, cuando comprueban que se ha deteriorado su relación con otra u otras personas, muchas veces, en vez de esforzarse por mejorarla, buscan refugio en otros ámbitos de su vida, o en otras relaciones, eludiendo así la grave necesidad de reconstruirlas. De este modo, los problemas se cronifican y son cada vez más difíciles de resolver.
Muchos expertos en relaciones humanas han recurrido, a la hora de abordar estas cuestiones, al símil de la cuenta bancaria emocional.
En una cuenta bancaria ingresamos nuestro dinero, y con ello creamos un depósito. Cuando sacamos el dinero de allí, o hacemos cualquier pago a través de esa cuenta, reducimos parte de ese depósito.
Continuando con este símil, todos tenemos abierta una especie de cuenta emocional con cada una de las personas que tratamos. Como se dice en el lenguaje popular “tenemos crédito” o ”damos crédito” a lo que alguien nos dice o hace en su relación con nosotros. En esa cuenta efectuamos ingresos mediante la cordialidad, el trato afable, la honestidad, la lealtad, el cariño, etc. A medida que hacemos ingresos en esa cuenta, aquella persona irá acumulando un mayor depósito en relación a nosotros. Cuando actuamos mal respecto a ella, es como si efectuáramos una salida, y el depósito disminuye. Cuando el nivel de confianza es alto, la comunicación es buena y la relación es grata. Tal como sucede con los bancos.
Pero si adquirimos la mala costumbre de mostrarnos ingratos y desagradables con esa persona, y traicionamos esa confianza, la cuenta irá bajando hasta llegar a un nivel bajo, incluso hasta ponerse “en rojo”. Y si estamos continuamente haciendo equilibrios entre los números negros y los rojos, la relación será tensa y difícil (aquí también sucede como con los bancos); y si estamos habitualmente en números rojos, ya no será simplemente difícil, sino muy difícil.
El problema de muchas empresas e instituciones de todo tipo es que sus miembros funcionan entre ellos precisamente así, con su “cuenta emocional” en números rojos, o al borde de estarlo. En lugar de una buena comunicación, hay una difícil convivencia entre estilos diferentes, o una tensa tolerancia. Y muchas familias, muchos matrimonios, funcionan también ordinariamente así. Y entre muchos compañeros, vecinos o conocidos, hay también una relación de este género. Hostil, defensiva, susceptible. Quizás con el predominio de la desconfianza. La desconfianza genera vigilancia de las actitudes del otro, por lo que la relación no es un campo interpersonal “relajado”, sino “tenso”.
Las buenas relaciones humanas, y sobre todo las más prolongadas (familia, trabajo, amistad, etc.) exigen ingresos continuos en eso que llamamos estado actual de la “cuenta emocional”, porque el desgaste de la vida diaria ya supone siempre un “fluente continuo” de salidas. De merma en la confianza de una o de ambas partes. La relación ya se deterioró. Apliquemos este símil a la relación de unos padres con su hijo. Por ejemplo, si a pesar de que le quiere sinceramente, el trato con un hijo suyo adolescente se reduce en la práctica a periódicas reconvenciones (ordena tu cuarto, has llegado tarde, vístete como una persona normal, córtate el pelo, baja la basura, a ver si ayudas en casa, baja el volumen de la radio, dónde vas con esas pintas, etc.). Más algunas conversaciones insustanciales, unos cuantos consejos (que son ineficaces si son fuera de contexto), y poco más, entonces, es muy probable que la cuenta emocional con su hijo esté en números rojos desde hace tiempo. La credibilidad Vd. la perdió.
En esas circunstancias, si su hijo tiene que tomar una decisión importante, la comunicación con él será tan difícil, y su receptividad tan baja, que toda sabiduría, su experiencia de padre o de madre y el afán de ayudarle servirán en ese caso realmente para poco.
¿Cuál es la solución entonces? Si es ésa la situación, lo más práctico es salir cuanto antes de los números rojos y llegar pronto a niveles de cierta credibilidad y emociones positivas en esa relación.
Brainstroming
Refuerce los mecanismos de generación de ideas. El brainstorming nos acompaña desde 1930. Originariamente diseñado para mejorar la toma de decisión y la comunicación, aumenta la "fluidez", es decir, la capacidad de producir muchas ideas originales con facilidad. También la "flexibilidad", que es la habilidad para generar muchas clases diferentes de ideas. En la actualidad, los ejercicios de brainstorming se basan en dos principios: mientras se generan ideas no hay que emitir juicios, y la cantidad de ideas afecta la calidad de la decisión final.
Visionario.
Exige que usted imagine, detalladamente, una solución ideal a largo plazo, así como los medios para alcanzarla. Pilkington rumiaba sobre el costoso y complicado procedimiento para pulir el vidrio que producía su empresa. De pronto, advirtió algunas burbujas flotando en el agua, y que por el contacto entre la grasa de los platos y el jabón, la superficie adquiría tersura. ¿Por qué no se podía hacer algo similar? Siete años después, Pilkington había perfeccionado la técnica de hacer flotar placas de vidrio en estaño fundido.
Modificador.
A partir de un enfoque mucho más "autoexplicativo", usted generará nuevas ideas mediante la expansión o adaptación de las que ya existen.
Experimentador.
Ayuda a identificar y a probar varias combinaciones sistemáticamente. Ahora llamado "análisis morfológico", empieza con una matriz. El propietario de un lavadero de autos que busca ingresar a un nuevo mercado, por ejemplo, podría enumerar los parámetros en el vector horizontal: método, productos a lavar, equipamiento y productos a vender. Debajo de cada parámetro podría hacer una lista de las posibles variantes (rociadores, cintas transportadoras y puestos de lavado, entre otras) bajo el rubro "equipamiento"; autos, casas, ropa y perros, por ejemplo, bajo el rubro "productos a lavar"). La tabla resultante sugerirá nuevas combinaciones de negocios: tal vez un servicio de bañado de perros, que combine puestos de lavado y cepillos.
Explorador.
Este enfoque apela al uso de imágenes —símbolos, analogías y metáforas— para desafiar las presunciones. Se describe una variante del método: considerar las suposiciones con las que se ha estado trabajando y, literalmente, invertirlas. De la misma manera, se discute los beneficios del "pensamiento paradójico". Este ayuda a liberar la mente de los patrones convencionales mediante el desarrollo de los opuestos. El físico Wilhelm Ritter utilizó este método para descubrir la radiación ultravioleta. A partir de los rayos infrarrojos —ya se sabía que, en el espectro de la luz solar, estaban más allá del rojo—, Ritter razonó que debía haber opuestos polares: rayos más allá del extremo violeta del espectro.
Acerca de los incentivos y recompensas.
Según la sabiduría convencional, los incentivos y recompensas debilitan la motivación intrínseca, condición esencial para un trabajo creativo. En la carrera por obtener la recompensa, las oportunidades de aprendizaje incidental —el conocimiento y la perspectiva que se obtienen al explorar un problema— disminuyen considerablemente. Enriquecer el contexto.
Si puede "fertilizar" el ambiente de trabajo, es probable que no necesite importar técnicas de pensamiento creativo. Entre un 60 y un 70 por ciento de la creatividad emana del entorno laboral. Lo inesperado le da vida al lugar de trabajo; cuando los empleados interactúan con ese ambiente, pueden provocar resultados inimaginables. Pero antes de fertilizar el terreno es necesario prepararlo. Dentro de una empresa, las oportunidades de pensamiento creativo se encuentran en hechos inesperados, incongruencias y necesidades de proceso; fuera de ella, se relacionan con cambios en la industria, en el mercado, en la demografía, y con nuevo conocimiento. Utilice estas categorías como una guía para focalizar sus esfuerzos. Alternativamente, empiece por el principio: concentre el esfuerzo en buscar alternativas desconocidas, por Ud. y por otros. ¿Qué enriquece el potencial creativo de un lugar de trabajo? Entre los elementos clave, se cuentan: iniciativas propias y actividades "no oficiales". Elija proyectos en los que su motivación intrínseca sea alta. Si siempre le gustó el diseño gráfico, trate de determinar por qué sucede eso. Busque refugios seguros para las nuevas ideas, hasta tanto sea lo suficientemente fuerte como para superar la propia resistencia a ser creativo.
Aprovechamiento de lo casual.
Cada día, anote las cosas que lo sorprenden. Desarrolle una tendencia hacia la acción y concéntrese en aprender de cada fracaso. Busque el triunfo, pero sepa aprender del fracaso. Si algo no funciona, no deseche la idea de inmediato. Estúdiela para tratar de descubrir la oportunidad de aprendizaje que puede haber en ella.
Diversidad de estímulos.
Desarrolle habilidades interfuncionales: encare diversas tareas para las que se sienta capaz. Trate de relacionarse con personas que incitan su imaginación. Incorpore perspectivas externas a los desafíos de su labor cotidiana. Por supuesto, nada garantiza el surgimiento de ideas que modificarán determinado quehacer. Pero el proceso de impulsar la creatividad de un modo sistemático da mejores resultados que el simple hecho de actuar con la espontaneidad de un niño.
¿Cuales son las distinciones que usted realiza al imaginar una capacitación exitosa? ¿Oye a las personas trabajar animadamente? ¿Los ve motivados y comprometidos en ese espacio de aprendizaje que usted generó? ¿Siente la influencia que esa capacitación puede tener en sus vidas? ¿Disfruta compartiendo la diversión de aprender?
Ésta puede ser una descripción exacta de las experiencias de aprendizaje que usted genera, o puede ser un sueño distante.
Sin embargo, sin importar el resultado, es primordial reconocer que la metodología usada en el diseño y desarrollo de una experiencia de aprendizaje, puede hacer de ella un éxito o no, transformar la comunicación, las interacciones, estimular la creatividad, espontaneidad, el permiso de hacer o equivocarse, permitiendo o no aflorar el talento natural de los asistentes.
Georgi Lozanov dice “Todo cuenta, cada palabra, pensamiento, acción y asociación, y el grado en que… orquesta el ambiente, la presentación y el diseño, es el grado en el cual ocurre el aprendizaje”.
Planificando una capacitación.
Una buena presentación, capacitación etc. no se produce por casualidad, debe ser planificada.
Y una planificación inteligente es la que, para ser dinámica y efectiva, formula claramente los objetivos.
Sin objetivos sería imposible establecer si estoy dirigiéndome hacia el estado deseado, si están aprendiendo, evaluar el proceso, fijar nuevos objetivos o corregir el rumbo.
Para establecer objetivos claros, es necesario preguntarse:
¿Qué pretendo conseguir con esta capacitación?
¿Qué quiero trasmitir? ¿Para que? ¿Por qué? ¿Cómo lo voy a hacer?
¿Qué formas de actuar, de pensar y de sentir voy a obtener con estas experiencias?
La capacitación es tan antigua como la aparición del hombre sobre la faz de la tierra. Los antiguos pobladores, a medida que transcurrir el tiempo, empezaron a descubrir y conocer ciertas actividades para su supervivencia. El aprendizaje y enseñanza que adquirir, eran puestos en práctica de generación en generación tratando de que fueran el mayor número de personas las que fueran capacitadas y conocieran esta necesidad. Siempre la capacitación debe hacer en forma empática, en un positiva relación entre capacitador y capacitado.
Esta joya, que deseo llamar "capacitación” es como un diamante en bruto. Algunas empresas la pulen y sacan el mejor provecho posible de ella, otras, sin embargo, sólo mantienen para que adorne en alguna oficina, la vitrina de alguien importante.
La capacitación es la herramienta perfecta que permite aprovechar al máximo el potencial humano del que dispone la organización (sea pública o privada). A la vez que ayuda a mejorar la motivación personal al demostrar que se está invirtiendo en el mismo, para alentar su desarrollo personal.
Las empresas de hoy tienen un claro reto al futuro. Subsistir ante la globalización y la crisis que va creciendo, a la vez que se torna peligrosa para aquellas empresas que no hayan actualizado sus estilos de gestión acorde con la competencia, seguridad, recursos humanos y calidad de sus productos.
Una trilogía fundamental para mejorar la competitividad de las empresas descansa en la calidad, productividad y seguridad como tendencia operacional uniforme e interrelacionada.
Estos tres factores que están relacionados, indisolubles e unificados, causantes principales de la marcha operacional de una empresa, tienen una base que se llama: el trabajo bien hecho. Realizado por quien?... por los trabajadores!. Sin embargo, para poder obtener este resultado es imprescindible e importante que el personal se encuentre motivado y debidamente capacitado.